En el marco de la Estrategia Nacional contra la obesidad, la Seremi de Salud y el Hospital Cristina Calderón organizaron una entretenida jornada donde niños y adolescentes aprendieron a preparar desayunos nutritivos, rápidos y lejos de los alimentos ultraprocesados.
Cambiaron las consolas y las pantallas por delantales y utensilios de cocina. En las dependencias del Centro Subantártico Cabo de Hornos de Puerto Williams, una decena de niños y adolescentes se convirtieron en pequeños chefs durante un innovador taller de cocina saludable, impulsado conjuntamente por la Oficina provincial de la Seremi de Salud y el Hospital Comunitario Cristina Calderón.
La iniciativa, que se realiza por segundo año consecutivo en la ciudad más austral del mundo, forma parte de la Estrategia Nacional del Ministerio de Salud para Detener la Aceleración del Sobrepeso y la Obesidad en la Niñez y Adolescencia 2023-2030. Más allá de lo recreativo, el objetivo central es educar desde la infancia, demostrando que alimentarse bien en casa puede ser rápido, económico y, sobre todo, entretenido.
El jefe de la Oficina de la Seremi de Salud en Cabo de Hornos, Carlos Martin, destacó la alta convocatoria y el enfoque preventivo de la actividad. “Estos programas están orientados para cuidar la alimentación de los niños, niñas y adolescentes y evitar problemas de salud que puedan tener a futuro (…) para que adquieran una cultura de buena alimentación y no se conviertan en adultos con patologías crónicas”, explicó.
Manos a la obra y nuevos sabores
Durante el taller, los jóvenes no solo mezclaron ingredientes; aprendieron la importancia de la higiene alimentaria, el correcto lavado de manos y el impacto negativo de los productos ultraprocesados. Guiados por profesionales, prepararon desayunos que incluyeron bolitas de avena con plátano y cacao, batidos de frutas, y acompañamientos saludables para el pan, como hummus de garbanzo y atún con tomate, alimentos que muchos probaron por primera vez.
Hilda Núñez, nutricionista del Hospital Cristina Calderón, hizo hincapié en la importancia de esta comida fundamental. “El objetivo principal es acercar la cocina a los adolescentes para que aprendan a alimentarse equilibradamente. A veces ellos no toman desayuno, pese a estar en pleno crecimiento”, advirtió la especialista.
La experiencia fue altamente valorada por los propios protagonistas. Ilan Arriagada, uno de los participantes, resumió el espíritu de la jornada: “Como no cocino mucho, quería aprender cómo se hace para poder preparar los platos en mi casa y ayudar a mis papás. Es muy bacán poder compartir con mis amigos en otro momento que no sea la cancha; es súper entretenido cocinar”.
La exitosa jornada contó también con la presencia del Delegado Presidencial Provincial de la Antártica Chilena, Rodolfo Moncada, quien agradeció el despliegue del sector salud para entregar herramientas prácticas y saludables a las familias de Cabo de Hornos.




