Se nos viene el invierno en Magallanes, y según los pronósticos, la cosa podría ponerse brígida. Por eso, la Municipalidad de Punta Arenas decidió no esperar a que la escarcha nos pase la cuenta y activó con todo su “Operación Invierno”. ¿El primer paso? Acaban de desembarcar en el puerto las primeras 230 toneladas de sal para evitar los clásicos resbalones y choques que colapsan nuestras calles.
Sumando lo que ya estaba guardado de la temporada anterior, la comuna cuenta hoy con un arsenal de más de 600 toneladas de sal listas para ser esparcidas. El alcalde Claudio Radonich encendió las alertas y explicó el porqué de tanta anticipación: “Con el cambio de clima hemos visto que en Europa hay mucha nieve y mucho frío; por tanto, no podemos descartar que tengamos un invierno complejo”. Básicamente, el municipio se está preparando para el peor escenario posible.
Pero la artillería pesada no termina ahí. El plan estratégico contempla que entre mayo y junio arriben dos cargamentos extra de 230 toneladas cada uno, alcanzando un total proyectado de 1.100 toneladas para blindar la ciudad este 2026. Para que dimensionen la magnitud: el invierno pasado apenas se ocuparon 750 toneladas en total. Además, si el clima se vuelve realmente loco, hay un “plan B” asegurado con los proveedores para traer nuevas partidas de sal en un plazo máximo de 15 días.
Desde la Dirección de Gestión del Riesgo, Alex Saldivia confirmó que el material recién llegado ya está apilado y bajo techo en las bodegas municipales. Nadie quiere repetir los inviernos crudos del pasado, así que la “flota anti-hielo” también está con los motores calientes. El municipio confirmó que desplegará cinco camionetas saleras, tres tolvas y tres motoniveladoras apenas caigan los primeros copos o el termómetro baje de cero. ¡A preparar los bototos y manejar con cuidado!




