La institución inició un programa enfocado en ofensores sexuales que cumplen condena en la cárcel de Punta Arenas, cuyo propósito es abordar y cambiar en ellos los factores asociados a sus conductas sexuales violentas.
Durante un año, y de manera voluntaria, 47 hombres privados de libertad en el Complejo Penitenciario (CP) de Punta Arenas comenzaron a ser intervenidos a través de un programa nacional de Gendarmería de Chile aplicado de manera piloto en Magallanes.
“El programa se basa en la medición del riesgo de violencia sexual en los internos, así como módulos de intervención grupal en los que se aborda la toma de conciencia del delito, las distorsiones cognitivas de los sujetos, la prevención de recaídas, el control social y seguimiento, así como el desarrollo de la empatía hacia la víctima, el contacto interpersonal y el funcionamiento social de los penados”, explicó Andrés Astorga Márquez, jefe regional de Reinserción de Gendarmería.
Astorga agregó que las profesionales a cargo del programa tienen competencias especializadas en intervención y valoración de riesgo de violencia sexual, quienes durante 88 sesiones llevarán a cabo este programa, priorizando a aquellos internos que les reste menor tiempo de condena y un alto riesgo de violencia sexual.
A cargo de la ejecución directa del programa, la psicóloga del área de Reinserción el CP de Punta Arenas, Lizet Hernández Levicán, explicó que “es la primera vez que este grupo de internos tiene la posibilidad de ser abordado frente a un delito de alta connotación social y ante el cual no sólo tenemos el objetivo de disminuir el riesgo de reincidencia, sino además hacer un aporte a la seguridad pública”.
Por su parte, Marisel Olavarría Nehue, asistente social del área de Reinserción del CP y terapeuta del programa, manifestó que “los internos se mostraron bastante dispuestos a comprender la razón del porqué ocurrió el delito, el cual no es algo que surja de la noche a la mañana, sino que hubo factores que a través del tiempo se fueron desencadenando hasta que éste sucedió”.
Finalmente, el director regional de Gendarmería, coronel Antonio Ibarra Lillo expresó que “Gendarmería aborda de esta manera a una realidad difícil, que genera traumas de por vida a quienes la sufren y que daña la sociedad en su conjunto pero ante la cual es deber hacer todo lo posible, dentro del marco de las atribuciones y capacidades, para que este tipo de acciones no se repitan nunca más”.
Según datos del área de Estadística y Control Penitenciario de Gendarmería en Magallanes, la distribución de delitos de la población penal en la región arroja que un 18% de la población penal se encuentra cumpliendo condena por delitos sexuales.





